La comprensión de textos, una tarea compartida


Lic. Rocío Sosa Rosas, Lic. Deyanira Zepeda Soto


















La comprensión de textos, una tarea compartida


Lic. Rocío Sosa Rosas, Lic. Deyanira Zepeda Soto



Autoras: Lic. Rocío Sosa Rosas, Lic. Deyanira Zepeda Soto

Sección: Experiencias


En este trabajo se expondrá la experiencia vivida en el Programa Institucional de Lectura y Escritura para Pensar (PILEP), el cual busca fortalecer las habilidades de comprensión lectora y expresión escrita, a través del modelo interactivo de lectura y el proceso de escritura, para fomentar el desarrollo del pensamiento y el aprendizaje autónomo en el estudiantado de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP).

Se debe considerar que la ENP es una etapa previa a los estudios de nivel licenciatura, por ello es importante que las y los jóvenes aprecien la relevancia de la comprensión lectora, así como de la producción de textos, pues ambos aspectos constituyen habilidades que les permiten acceder al conocimiento en diversas etapas de su vida académica y laboral.

En este artículo se presentará la manera en que el PILEP ha incidido en la enseñanza de la comprensión lectora a partir de su implementación en los ciclos escolares 2021-2022, 2022-2023 y 2023-2024, por medio de la preparación de docentes de diferentes asignaturas, en el modelo interactivo de lectura, con la finalidad de llevar a cabo en las aulas la lectura en su asignatura, de esta manera las y los estudiantes incrementarán su comprensión y habilidad lectora al trabajar con textos de distintas áreas del conocimiento.

Palabras clave: modelo interactivo de lectura, comprensión y habilidad lectora, aprendizaje significativo, proceso lector.

Keywords: interactive reading model, reading comprehension and skill, meaningful learning, reading process.

Fundamentos del programa

Los programas de estudio actuales de la ENP tienen como elemento central la integración de los conocimientos por medio de ejes transversales, los cuales permiten relacionar diferentes disciplinas curriculares; con ello se propicia el desarrollo de distintas habilidades a lo largo del proceso formativo de los estudiantes. Los ejes transversales son cinco: lectura y escritura de textos para aprender y pensar; habilidades para la investigación y la solución de problemas característicos del entorno social; la comprensión de textos en lenguas extranjeras; aprendizajes y construcción de conocimiento con tecnologías de la información y la comunicación; por último, la formación de valores en congruencia con la coyuntura de los desafíos y transformaciones del mundo actual.

La lectura y escritura en los programas de la ENP se conciben como una práctica social de comunicación, en donde cada disciplina tiene su propio discurso; por lo tanto, el estudiante tiene que conocerlo, aprenderlo y utilizarlo para integrar su conocimiento, con lo anterior, obtendrá un uso eficaz e integral de sus habilidades comunicativas, de tal manera que la lectura y escritura de textos se aprecie como una forma de aprendizaje en cada área del conocimiento.

Estas habilidades comunicativas se han considerado como una de las prioridades institucionales de la ENP para el periodo 2018-2026. Dentro de los programas que atienden las necesidades de la Institución, el Programa Institucional de Lectura y Escritura para Pensar (PILEP) se genera a partir de considerar la línea del desarrollo integral de las y los estudiantes, en donde se aprecian tres rubros: la formación académica, el apoyo al desempeño escolar del estudiantado, así como el máximo desarrollo académico.

El PILEP busca fortalecer las habilidades de comprensión lectora y expresión escrita a través del modelo interactivo de lectura y escritura para fomentar el desarrollo del pensamiento y el aprendizaje autónomo; al atender las necesidades de lectura y escritura cumple con una de las grandes metas de la Institución, otorgar al estudiantado educación útil y de calidad para incorporarse de manera exitosa a los estudios de nivel superior.

La ENP busca que, al concluir su bachillerato, los estudiantes conozcan métodos, técnicas, códigos y lenguajes propios de cada materia de estudio, de igual manera que desarrollen su habilidad para comprender e interpretar la variedad de textos con carácter académico a los que se enfrenta, ya sea en su lengua materna, o bien, en alguna lengua extranjera. La comprensión de la lectura permite que el estudiante amplíe su conocimiento y progrese en cuanto al pensamiento crítico, aspectos fundamentales en la toma de decisiones, así como en la defensa de una postura propia, lo que incide, sin duda alguna, en su formación universitaria.

Por todo lo anterior, el PILEP ha sumado esfuerzos para preparar a docentes de todas las áreas del conocimiento con la finalidad de que conozcan, pero, sobre todo, que apliquen el modelo interactivo de lectura en sus clases, con el propósito de que las y los estudiantes vislumbren la actividad de la lectura como una fuente de aprendizaje en cualquier área del conocimiento.


La propuesta de lectura

El marco disciplinar en el que se basa el PILEP es el modelo interactivo de lectura, que proponen Isabel Solé (1992) y Colomer y Camps (1991), entre otros. La compresión de la lectura en el ámbito educativo ha sido tema de interés desde la segunda mitad del siglo XX; por mucho tiempo se consideró que, si el estudiante era capaz de decodificar oralmente de manera apropiada un texto, la comprensión de la lectura había sido exitosa (Iglesias, G., 2008, p.1), de esa manera no había interés por revisar lo que sucedía con las inferencias, la interpretación o el análisis crítico del texto. En los años setenta, el teórico Barret, propone una taxonomía para comprender el proceso lector; más tarde, por los 80 y 90, teóricos como Smith, Solé, Collins, entre otros, al trabajar con la comprensión lectora, demostraron que el acto de leer era más elaborado que lo considerado hasta entonces.

Uno de los primeros que comienza a plantear un nuevo enfoque para la enseñanza de la lectura es Frank Smith, quien con sus obras Comprensión de la lectura y Para darle sentido a la lectura, establece las bases para entender lo que ocurre cuando se realiza la actividad lectora; por su parte Isabel Solé, profesora de la Universidad de Barcelona y estudiosa del proceso pedagógico de la lectura, propone el concepto de lectura compartida o modelo interactivo de lectura; la estrategia de lectura del PILEP fue elaborada con base en la propuesta de Isabel Solé.

El modelo interactivo considera que leer es un proceso activo en el que el lector interactúa con el texto y es este quien le otorga significado a lo leído. Ambos elementos, lector y texto, llevan a cabo un proceso integral en el que se conjugan los componentes propios de cada uno: por un lado, está la información proporcionada en el texto y, por el otro, los conocimientos previos del lector, quien construye una interpretación de lo leído, a través del intercambio con el mensaje escrito.

Isabel Solé propone tres momentos para la lectura: antes, durante y después (2007, p.64). Señala que el profesor debe participar en estos tres momentos para acompañar al lector. La propuesta es muy valiosa, pues tanto el profesor como el lector o estudiante deben entender que leer es un proceso, durante el cual el profesor ayudará a determinar el objetivo de la lectura, activará el conocimiento previo, permitirá que el alumno adquiera una visión conjunta del texto y colaborará con él para que vaya elaborando su proceso lector poco a poco hasta que adquiera independencia. (Solé, 2007, p.65). De acuerdo con Alliende y Condemarín, Smith y Coll, al entenderse la lectura como un proceso, debe ocurrir la comprensión de la lectura y, por lo tanto, el aprendizaje.


Los primeros pasos


El PILEP se conforma por un equipo base (equipo A) el cual está integrado por docentes de lengua y literatura formados en el modelo interactivo, especialistas en evaluación y pedagogía, quienes al inicio del proyecto actualizan a una muestra significativa de docentes de lengua española en el modelo interactivo de lectura y escritura basada en el proceso (equipo B) por medio de un taller de lectura y, posteriormente, durante el curso escolar, de un seminario en donde se revisan los procesos y las estrategias para llevar a cabo, así como entender en toda su complejidad, la actividad de la lectura.


Las y los docentes de Literatura, una vez actualizados, aplican el modelo de lectura en la creación de secuencias didácticas para implementarlas en su quehacer docente considerando los siguientes tipos de textos: narrativo, narrativo no literario, expositivo y argumentativo. El o la docente selecciona un tipo de texto de acuerdo con las necesidades de su asignatura y lo lee junto con sus estudiantes; a lo largo de la lectura formula preguntas para recuperar información, reflexionar sobre el texto, hacer inferencias e hipótesis con relación al contenido para profundizar en el mismo. Al finalizar la lectura propone un cuestionario de reflexión que le permite al estudiantado comprender en su totalidad el texto leído.


Además, realizan en sus grupos la aplicación de un examen diagnóstico al inicio del año y, al final de este, uno de cierre, con la finalidad de mostrar resultados sobre los alcances del modelo durante el ciclo escolar.


La formación y función del equipo B es de gran relevancia, pues aunque su ámbito de estudio primordialmente es la lectura de textos literarios, y los programas de estudio del Colegio de Literatura de la ENP, proponen un procedimiento para la enseñanza de la lectura donde el modelo interactivo o la lectura compartida constituye otra propuesta para acceder a la comprensión de la lectura y, sobre todo, es una puerta al conocimiento al concebir la lectura como un proceso, esto es, leer no es un acto pasivo, sino activo donde el lector desarrolla diversas habilidades. Es importante señalar que el equipo B participa también como instructor del modelo interactivo de lectura para docentes de otras áreas del conocimiento.


El trabajo con otras disciplinas

Las y los estudiantes, durante el transcurso de su bachillerato, se encuentran en contacto con la lectura de diversos tipos de textos, pues cursan varias asignaturas; en cada una de estas materias ellos deben adquirir una serie de conocimientos, apropiarse de ciertos términos que les permitan entender sobre la disciplina que se trate, la lectura de textos es un medio para hacerlo, por lo anterior resulta muy importante fortalecer la habilidad de la comprensión lectora en el alumnado, proporcionarle una estrategia que le permita acceder al significado global del texto con la cual se apropie de la información, desarrolle su pensamiento crítico y provoque su autoaprendizaje.

Debido a que la lectura es una forma de adquirir conocimiento ─y por lo señalado anteriormente─, no compete solo a una especialidad o asignatura, el PILEP fue concebido para acercarse a todas las áreas del conocimiento; de esta manera resulta fundamental la formación de docentes de todas las asignaturas en el modelo, ya que cada una de ellas tiene su complejidad en cuanto al uso del discurso, solo los especialistas; es decir, los docentes, lo conocen, manejan y pueden transmitirlo.

El PILEP, por tanto, se da a la tarea de instruir a docentes de diferentes áreas del conocimiento, primero con ayuda de un curso-taller en donde se lleva a cabo la propuesta del Modelo Interactivo de Lectura. La etapa concluye con la elaboración de una actividad en donde se ponga en práctica lo aprendido sobre la lectura y que se relacione con la asignatura impartida por el profesorado.

Una vez realizado el curso, las y los docentes reciben la información teórica de lo que implica el proceso de la lectura mediante un seminario para consolidar lo aprendido en el curso-taller. En dicho seminario se revisan los teóricos principales que proponen el modelo interactivo; la experiencia resulta gratificante, pues los docentes reflexionan sobre su papel como lectores, sobre su práctica docente y cómo es posible y necesario colaborar con el estudiante para que logre acercarse a la actividad lectora, que disfrute de la misma e ingrese al mundo del aprendizaje significativo.

El acercamiento y exploración de los teóricos sobre lo que implica el proceso de la lectura paulatina permite que el profesorado evoque la manera en que se acercó a los textos, así como el desarrollo individual de dicha habilidad. La revisión de Smith es primordial para apreciar la lectura como un proceso; en cuanto al estudio del texto de Isabel Solé, el profesorado entiende de mejor manera lo que implica el acto de leer y cómo se puede ayudar al alumnado para que se acerque y desarrolle de manera óptima dicha habilidad. Las y los docentes al final expresan que han entendido que la lectura no es un acto simple, sino un proceso que se requiere modelar y guiar de manera continua.


El impacto en el estudiantado

Frank Smith señala que comprender un texto consiste en responder a todas las preguntas que haya elaborado el lector de manera implícita o explícita (1990, p.109) además que todos los lectores competentes o no, elaboran preguntas cuando leen algún texto, cualquier lector que realiza preguntas es un lector activo; por su parte Solé indica que un lector participativo, que entiende lo que lee, que se hace preguntas, que hace predicciones y las verifica al encontrar la información, comprende cualquier texto que desee leer (2007, p.104).

La lectura compartida o el modelo interactivo de lectura sugiere que el docente acompañe al lector al momento de leer, desde activar el conocimiento previo, elaborar preguntas para ir verificando, o bien, ir construyendo la compresión de la lectura hasta la reflexión grupal para llegar a su entendimiento.

La labor del docente consiste en seleccionar el texto, preparar las preguntas a lo largo de la lectura que lleven a su comprensión y reflexión final. Con todo lo anterior, el o la docente que participa en el PILEP, desde su asignatura, elabora una actividad para practicarla con las y los estudiantes.

La manera de verificar si el estudiantado ha logrado avanzar en el proceso de la lectura es mediante un examen de comprensión lectora, el cual está planeado para que lo respondan estudiantes de nuevo ingreso a la ENP. Sin embargo, es importante mencionar que paulatinamente se aplicará a estudiantes de quinto y sexto grado.

El examen diagnóstico está dividido en cinco secciones, la primera corresponde a la extracción de información, está integrada por cuatro preguntas con la intención de observar en el alumnado la capacidad que tiene de obtener información de un texto. La siguiente sección corresponde a la comprensión global, consta de tres preguntas con las que se pretende saber si comprenden de manera general el texto. En la tercera sección se consideró pertinente incluir tres preguntas sobre análisis de contenido. La cuarta parte del examen, análisis de la estructura, se constituye de tres preguntas y, finalmente, dos preguntas sobre identificación del tema.


A continuación, se muestran los resultados obtenidos en 2021-2022, 2022-2023 y 2023-2024 de los exámenes de diagnóstico y de cierre para estudiantes de cuarto año de preparatoria; es decir, de primer año del bachillerato, aplicados por el profesorado de Lengua Española que forma parte del PILEP, el cual lleva a cabo la lectura compartida durante todo el ciclo escolar.



Tabla 1. Resultados del examen diagnóstico y de cierre (2021-2022).

Tabla 2. Resultados del examen diagnóstico y de cierre (2022-2023).

Tabla 3. Resultados del examen diagnóstico y de cierre (2023-2024).


En las tres tablas es posible observar resultados en común, el eje de la X representa el número de estudiantes que presentaron los exámenes, el eje de la Y se refiere a las calificaciones obtenidas. Alrededor de 700 estudiantes realizaron el examen diagnóstico y de cierre, se aprecia que un número considerable de ellos obtuvieron entre 5.3 a 6.6 como calificación del examen diagnóstico; sin embargo, en el de cierre, esto es al final del ciclo escolar, el rango de evaluación se amplía, pues parte de 5.3 hasta 8, lo que significa que se presenta un cambio en su forma de leer y comprender.


La calificación preponderante para el 2021 es de 5.3; 6.6 para el 2022 y 6.6 para el 2023, eso en cuanto al examen diagnóstico; en cambio, para el examen de cierre, la calificación en donde la mayoría del alumnado se localiza es de 6.6 en los tres ciclos escolares; sin embargo, se incrementa el número con calificación de 7.3, 8 y 8.6, se aprecia un ligero aumento de estudiantes con 9.3, en ningún caso se registran calificaciones con 10.


El hecho de que no se registren estudiantes con esta calificación podría ser un tanto desfavorable para las acciones realizadas sobre la comprensión de la lectura, aunque es posible decir que no es así, pues el número de estudiantes que tienen calificaciones aprobatorias aumenta de manera significativa en los exámenes de cierre, por lo cual es posible señalar que los cambios en la forma de leer del alumnado de cuarto grado se modifican de manera favorable.


Conclusiones


El Programa Institucional de Lectura y Escritura para Pensar ─desde su origen─ ha tenido el interés de mejorar la comprensión de la lectura del estudiantado de la ENP, para ello ha sido clave la estrategia personal-grupal, pues se considera a los principales actores de la acción educativa: docentes y estudiantes. El programa aspira a conciliar los intereses institucionales, grupales e individuales con la finalidad de mejorar el desempeño mediante la conjunción de esfuerzos en equipos de trabajo: si se aprende a trabajar con otros y se integran redes de colaboración se puede atender necesidades específicas.

Por ello el PILEP se ha conformado con equipos de trabajo, uno con profesores y profesoras especialistas en el modelo interactivo de lectura, pedagogos y evaluadores, otro con docentes del área de Literatura y, finalmente, uno con docentes de otras áreas del conocimiento. Esta red de profesoras y profesores permitirá el apoyo escalonado y transversal para llegar a más profesores de asignaturas distintas a Lengua Española y a la meta principal: estudiantes de la preparatoria de todos los niveles.

Los resultados al trabajar con docentes tanto del área de Literatura como de otras áreas del conocimiento (estos últimos durante el ciclo escolar 2024-2025) han sido favorables, pues han reflexionado sobre el concepto de lectura que concebían, han valorado y experimentado la importancia de la lectura dentro del aula con las y los estudiantes, de igual manera han considerado también sus estrategias pedagógicas en donde intervenga la necesidad de comprender un texto por parte del estudiantado.

Sin embargo, lo más importante es que la implementación del modelo interactivo de lectura lleva al alumnado a reconsiderar y recapitular la información del texto, generar inferencias e hipótesis sobre su contenido y profundización. Esta actividad, realizada de manera recurrente en cada de las asignaturas, ayudará a que el o la estudiante se convierta en lectora o lector autónomo, capaz de manejar y seleccionar la información que recibe, lo cual sin duda será de gran ayuda en sus estudios superiores y en sus habilidades para la vida.


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Lic. Claudia Alicia Ruiz Cuevas




Lic. Rocío Sosa Rosas

Docente de la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM (ORCID: 0009-0002-3259-3878)

Mtra. Sandra Ruth González Terrores




Lic. Deyanira Zepeda Soto

Docente de la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM (ORCID: 0009-0002-1725-785X)

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